Primer Equipo
De Chapín a la eternidad (2-0)
El Xerez vence al Gerena y tras el empate del Ciudad de Lucena logra de manera virtual el ascenso de categoría
Los goles de Diego y Charaf llevan la alegría a una grada que estalló con el pitido final al otro lado del estrecho. Se vivieron muchos momentos de emoción en el templo azulino que espera con ansias el próximo domingo para certificar de manera matemática el ascenso.
Golazo de Diego
Saltaba el Xerez muy bien plantado sobre el verde. Los azulinos lograban robar en la salida de balón del conjunto sevillano y, a través de Reina, llegaba la primera clara, aunque el golpeo se marchó rozando el poste. Isma Gil, tras una falta peligrosa, se vio obligado a mandar el esférico por encima del travesaño.
Diego recibía al borde del área y con el control se plantaba mano a mano con el meta, aunque el portero le negó el gol. A la jugada siguiente, Perotti robaba y se marchaba de su par, el extremo sevillano le ponía un centro medido a Diego que, con un cabezazo espectacular, adelantaba al Deportivo.
Charaf sentenció
La segunda parte empezaba con un ritmo muy bajo, ambos equipos comenzaban a acusar la alta temperatura. A los diez minutos, Armengol alcanzaba la línea de fondo y, con un pase atrás, encontraba a Charaf, el mediapunta azulino controló y puso el balón pegado al poste derecho para lograr el gol de la tranquilidad.
A raíz del tanto xerecista el Gerena bajó los brazos, el Xerez se daba por satisfecho con el resultado y las gradas de Chapín gritaban el gol del filial caballa. Al termino del encuentro los jugadores esperaron la finalización del encuentro en Ceuta y, junto a la grada, que esperaba en silencio el pitido final, hicieron retumbar un Chapín que volvía a celebrar un ascenso de su equipo tras tantos años de lucha.
FICHA TÉCNICA:
Xerez CD: Isma Gil, Ramón García (Paco Torres 55′), Del Río, Juan Mari, Geovanni, Adri, Reina (Rodri 80′), Charaf, Iván Navarro (Armengol 55′), Perotti (Joselito 70′) y Diego (Antonio Jesús 70′).
Gerena: Josemi, Jalid, Esteban (Marco 79′), Tovar (Núñez 70′), Cerpa (Cachorro 51′), Paco, Diego (Samu 70′), Maqueda (Coripe 51′), Dani del Moral, Gustavo y Cascajo.
Goles: 1-0 (22′) Diego Domínguez. 2-0 (56′) Charaf.
Árbitro: Rodríguez Caparrós, Jesús Lorenzo (Granada). Amonestó a Paco.
Incidencias: Partido correspondiente a la 33ª jornada de liga del Grupo X de Tercera RFEF disputado en el Municipal de Chapín ante 7.630 xerecistas.
Primer Equipo
Galería de imágenes: UD Almería ‘B’ – Xerez CD
Fotografías cedidas por Jaime Benítez. Prohibida su distribución en medios sin la autorización del Club
Noticias
Diego Galiano: «la clasificación no debe desviar el foco del trabajo diario, la profesionalidad y la constancia».
«Más allá de los tres puntos, hubo espacio para la autocrítica».
Tras la victoria del Xerez CD contra el Almería B (2-1), Diego Galiano ha comentado como el equipo ha sabido reaccionar ante las adversidades iniciales para llegar a ganar el partido.
-Un inicio complicado y una reacción inmediata.
El encuentro comenzó de la peor manera posible. En los primeros minutos el equipo entró al campo con demasiada pasividad y permitió que, en el primer acercamiento rival, el balón llegara al área con peligro. Esa falta de intensidad inicial marcó el desarrollo del partido, aunque tras encajar el gol la reacción fue inmediata y positiva.
A partir de ese golpe temprano, el equipo asumió el control del juego durante la primera parte. Hubo posesión, continuidad con el balón y varias situaciones claras para haber igualado el marcador mucho antes del descanso. Sin embargo, el marcador no reflejó el dominio mostrado.
-Una segunda parte más espesa y equilibrada.
Tras el descanso, el partido se equilibró. El rival se ordenó mejor sin balón y dificultó la circulación. El equipo, por su parte, jugó demasiado acelerado, con imprecisiones y sin la continuidad necesaria para imponer su juego. Faltó pausa y claridad en los metros finales, lo que impidió generar el peligro deseado durante muchos minutos.
-Riesgo, carácter y una remontada de fe.
En el tramo decisivo, el equipo decidió asumir riesgos. Se cargó el área, se buscó profundidad por fuera y se apostó claramente por la remontada. Esa valentía tuvo premio: en apenas dos o tres minutos se logró darle la vuelta al marcador, demostrando carácter, coraje y una fe inquebrantable cuando parecía que el partido se escapaba.
-La fuerza del banquillo y una plantilla comprometida.
La victoria se explicó también desde el banquillo. Los jugadores que entraron fueron decisivos, especialmente aquellos que regresaban tras lesión o que dispusieron de menos minutos. El gol de la victoria llegó desde esa segunda unidad, reflejo de una plantilla amplia, competitiva y en la que todos se sienten importantes.
-Victoria con autocrítica y ambición.
Más allá de los tres puntos, hubo espacio para la autocrítica. El cuerpo técnico no quedó del todo satisfecho con el juego de la segunda parte ni con la forma de iniciar el encuentro. Aun así, se puso en valor la capacidad del equipo para competir incluso en los días menos brillantes y sacar adelante partidos complejos.
La victoria permitió seguir sumando y, de manera momentánea, colocarse en lo más alto de la clasificación. Sin embargo, el mensaje fue claro: ni antes, cuando la situación era más complicada, ni ahora, cuando los resultados acompañan, la clasificación debe desviar el foco del trabajo diario, la profesionalidad y la constancia.
-Una afición siempre presente.
Por último, hubo un agradecimiento sincero a la afición. A pesar de los largos desplazamientos y las horas de carretera, el equipo siempre se siente arropado. Ese apoyo constante es un motivo más para seguir luchando, dejándose la vida en cada partido y tratando de devolver en el campo todo el esfuerzo que llega desde la grada.
El Xerez CD firmó una remontada épica ante el Almería B en el Anexo de los Juegos Mediterráneos. El filial se adelantó a los dos minutos por medio de Hou, pero los azulinos dominaron el encuentro sin encontrar el gol. Cuando todo parecía perdido, Jaime López empató en el 91’ y Nané culminó la gesta en el 93’. Un triunfo de fe que rompe la mala dinámica a domicilio y puede marcar el rumbo del campeonato.
Jarro de agua fría
El partido no pudo comenzar peor para el Xerez CD. En la primera llegada del Almería B, Hou aprovechó una acción mal defendida para adelantar a los locales cuando apenas se habían jugado dos minutos. El golpe no descompuso a los de Diego Galiano, que asumieron el control del balón desde ese instante y comenzaron a encerrar al filial en su campo.
Con Mati Castillo como principal argumento ofensivo, el Deportivo buscó el empate por ambas bandas. El dominio fue claro, aunque las ocasiones escasas. La más clara llegó en un córner cerrado de Mati que se estrelló en el palo tras un fallo del meta local. El Xerez CD lo intentó sin descanso, pero pagó caro su falta de contundencia y se marchó al descanso por detrás pese a haber sido claramente superior.
Creer tiene su premio
Galiano movió ficha tras el descanso para dar más profundidad al equipo, y aunque el Almería B dio un paso adelante en los primeros minutos, pronto volvió el dominio visitante. El Xerez CD acumuló balón, presencia ofensiva y jugadores en campo contrario, pero el ritmo lento y la buena organización defensiva local impedían generar peligro real.
El partido entró en su tramo final con el Deportivo volcado y el filial esperando su oportunidad a la contra, incluso rozando el segundo gol en un disparo que se estrelló en el palo. Cuando parecía que no era el día, llegó la locura. En el 91’, Jaime López cazó un balón suelto en el área para empatar. Y sin tiempo para asimilarlo, un centro al segundo palo acabó con Nané cabeceando el gol de una remontada inolvidable. El Xerez creyó hasta el final… y ganó.






















































